jueves, 11 de octubre de 2012


15

Narra Diana.
Era domingo, y me desperté por culpa de un mensaje, si no a saber a que hora me hubiese levantado. Miré la hora las 13:00 mmm... tardecito. Miré el mensaje y en seguida sonreí.
Hola¡ siento si te desperte, dorminola
te hecho de menos :( ¿ Te vienes
hoy conmigo a una escapada, princesa?
Harry
Le respondí
 Más te vale sentirlo, me despertaste,
pero te perdono y claro que me 
escapo contigo.
Diana
A los dos minutos ya tenía mi respuesta
Vale¡ Estaré en tu casa dentro
de 1h y media ;D
P.D. Llevate bañador
Harry
En el tiempo acordado  Harry estaba en el portal de mi casa. Salí y alli estaba Harry, con sus rizos ondeando al viento, ya que hacia un poco de viento.
   - Hola guapa- ,me dijo dandome un pequeño beso en los labios.
   -Hola guapo
   - Has comido- me preguntó
   - Comi-desayunado
   - Wow¡ una nueva comida, eso le gustará a Niall- los dos reimos- Bueno, pues yo no he comido, ¿vamos a por una pizza?
    - Hahahahaha, !vamos para ya¡
Subimos al coche y en 10 minutos ya esta. Se conoce que las esquinas en Londres son enormes. Cuando comimos salimos y Harry se puso detrás mia sin saber yo por qué.
   - ¿Que haces- pregunté
   - Shhhhhh- me susurró al oido y me puso una venda en los ojos- quiero que sea una sorpresa.
   - Vamos a la playa- le dije interrumpiendole
   - ¿Te pone nerviosa que te hable al oido?- me preguntó al oido casi rozando mis orejas con sus labios.
   - Me pone... nerviosa... que hables... despacio.. y tan... cerca. ¿A que playa vamos?
   - ¿Por qué dices que vamos a la playa?
   - Porque no creo que en ningun otro sitio sirva un bañador.
   - Que lista, ¿no?
   . Si, gracias :D
Me guió hasta el coche y no se cuanto tiempo estuvimos viajando, pero yo hecharía como una hora. Oí como la puerta se abría. Y como Harry cogía mi mano. Me levanté y dejé que Harry me guiara, con una mano cogida a la mía y la otra en mi cintura.
   - Ya estamos- me rodeó con sus brazos y me quitó la venda, dejando a la vista una preciosa playa, las olas golpeaban suavemente contra la orilla. Y había dos toallas extendidas en la arena a la perfección. Me sorprendió que no hubiese nadíe. Estuvimos toda la tarde bañandonos, jugando entre risa y risa, beso y beso, aguadilla y aguadilla. Cenamos alli. Y me dejó en mi casa, a la vez que el sol dejaba el cielo.


1 comentario:

  1. sdfaisdfilelkajfdlkjal pero sigue ya con lo de niall e isabel que ya sabes que es lo que mas me gusta plis

    ResponderEliminar